(Karina Milei le advirtió a Musk que la motosierra era real).
Allí, Milei obsequió a Musk una
motosierra plateada brillante, grabada con la frase "¡Viva la Libertad Carajo!" (
Karina Milei advirtió a Musk que la motosierra era real). Se trata del símbolo del gobierno de Milei, representando el ajuste y recorte del Estado. Musk, visiblemente sorprendido, exhibió la motosierra en el escenario de la CPAC, declarando que era la "¡motosierra de la burocracia!".
La motosierra obsequiada a Musk es una réplica de la que Milei tiene en su despacho, según explicó
Clarín. Ambas fueron fabricadas por Mariano Ditro "Tute" Di Tella, un mecánico e inventor de Villa Urquiza que encontró un nicho en el "merchandising libertario". La motosierra original, hecha principalmente con bronce, tiene calada con láser la inscripción "Las Fuerzas del Cielo". La réplica para Musk presenta la leyenda "Viva la libertad, carajo".
El encuentro entre Milei y Musk, y el obsequio de la motosierra, generaron diversas reacciones. Para algunos, es una muestra de la sintonía ideológica entre el gobierno argentino y figuras de la derecha estadounidense. Para otros, es una estrategia de Milei para obtener apoyo político y financiero en un momento de desafíos económicos internos. Pero el acercamiento entre ambos trasciende lo meramente protocolar, consolidándose como una alianza estratégica.
Para Milei, esta relación representa un espaldarazo de un influyente líder global en momentos de turbulencia interna, buscando así apuntalar su proyecto político y atraer inversiones. Para Musk, la afinidad ideológica con Milei se traduce en un respaldo a sus iniciativas desburocratizadoras, encontrando en el mandatario argentino un aliado en su visión de un mundo con menor intervención estatal. La motosierra, más que un simple obsequio, se erige como un símbolo de esta convergencia, un emblema compartido de la lucha de la derecha en nombre de las libertades individuales.